
The New York Times reveló que Argentina y Estados Unidos mantienen conversaciones avanzadas para un acuerdo migratorio. La administración de Javier Milei aceptaría recibir inmigrantes de otras nacionalidades que Washington no logra repatriar a sus países de origen. La iniciativa busca consolidar el vínculo político y estratégico con la Casa Blanca de Donald Trump.
Javier Milei y Donald Trump tienen avanzadas negociaciones para que la Argentina reciba deportados de los EE.UU., según el New York Times.
En una maniobra que profundizaría el vínculo estratégico entre ambas naciones, el gobierno del Presidente Donald Trump mantiene conversaciones avanzadas con la gestión de Javier Milei para sellar un convenio que permitiría a Washington trasladar inmigrantes de diversas nacionalidades hacia territorio argentino.
Esta información proviene de una investigación de The New York Times, fundamentada en registros oficiales y fuentes con conocimiento directo de las tratativas. El acuerdo posicionaría a la Argentina como un “tercer país” de acogida para individuos que Estados Unidos no logra repatriar a sus lugares de origen, ya sea por carencia de relaciones diplomáticas o impedimentos para obtener documentos de viaje.
Triangulación de deportaciones
El esquema se sustenta en los denominados “third country deportation deals” (acuerdos de deportación a terceros países). Estos convenios permiten a Washington remover personas cuya repatriación directa es compleja, funcionando además como un factor disuasorio para evitar nuevos cruces irregulares hacia su frontera. Bajo esta modalidad, la administración del Presidente Donald Trump ya ha derivado inmigrantes a naciones como Panamá, El Salvador, Costa Rica y Esuatini.
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De acuerdo a las fuentes citadas por el medio estadounidense, aunque las negociaciones no han finalizado, las gestiones progresan con celeridad. Para el gobierno argentino, este entendimiento representa un gesto de alto valor político para fortalecer la alianza con Estados Unidos. Registros oficiales indican que el vicecanciller en funciones, Juan Navarro, presentó una propuesta a principios de mes, mientras que el canciller Pablo Quirno ya habría manifestado un compromiso previo ante las autoridades norteamericanas para formalizar el pacto.
El contexto político en Argentina
La investigación destaca que estas charlas ocurren mientras la Casa Rosada intensifica sus propios controles migratorios. En paralelo a las gestiones con Washington, el Ejecutivo argentino ha reivindicado cifras récord de expulsiones y desplegado operativos de control en el conurbano bonaerense.
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Según los términos preliminares, nuestro país aceptaría a personas capturadas cerca de la frontera sur estadounidense poco después de haber ingresado de forma irregular. Una vez en suelo argentino, los inmigrantes deportados podrían ser embarcados en vuelos para retornar, finalmente, a sus países de origen.
De aliado estratégico a tercer país
Aceptar estos traslados permitiría a la administración del Presidente Donald Trump acelerar su campaña de expulsiones masivas, descomprimiendo su sistema migratorio. A pesar de que estas prácticas han enfrentado cuestionamientos judiciales en Estados Unidos, los tribunales han autorizado su continuidad hasta la fecha.
Para el Gobierno nacional, el acuerdo reforzaría el alineamiento político con la Casa Blanca, incluso cuando la medida podría contrastar con la retórica interna de mayor endurecimiento fronterizo.
Con información de The New York Times, BAE Negocios y NA.

