Aunque comenzaron las sesiones extraordinarias, el Gobierno nacional ratificó que no negociará el capítulo fiscal del proyecto de reforma laboral. La negativa del ministro Luis Caputo a modificar Ganancias profundizó el conflicto con los gobernadores, que advierten una fuerte pérdida de recursos coparticipables y condicionan su apoyo en el Congreso.
Luis Caputo le marca la cancha a los gobernadores y advierte que “la Argentina tiene que bajar impuestos”.
Con el comienzo del periodo de sesiones extraordinarias en el Congreso, la administración de Javier Milei ha incrementado el nivel de confrontación con los gobernadores que manifestaron reparos ante la reforma laboral. El titular de la cartera económica, Luis Caputo, confirmó de manera pública que no se tomará en cuenta la solicitud de las provincias referida al impuesto a las Ganancias.
El apartado fiscal de la normativa propone una reducción en la alícuota que abonan las compañías. Debido a que se trata de un tributo coparticipable, diversos gobernadores señalaron que sus legisladores no brindarán apoyo a ninguna medida que represente una “mayor quita de recursos para las provincias, en medio de la pérdida por la merma de ingresos por IVA, a raíz de la caída de consumo”.
Ante los cuestionamientos al esquema económico, el ministro Caputo respondió este lunes que “la Argentina tiene que bajar impuestos”, reafirmando la postura de la Casa Rosada.
Una jornada determinante en Casa Rosada y el CFI
La intención del oficialismo es llevar el proyecto laboral al recinto del Senado durante la próxima semana. Para avanzar en este propósito, la mesa de conducción política se reunirá este miércoles en la sede de gobierno nacional, de forma simultánea a la cumbre de mandatarios provinciales prevista en el Consejo Federal de Inversiones (CFI).

Si bien un grupo de gobernadores cercanos al oficialismo ratificó su acompañamiento, otros sectores diferencian su postura: no presentan objeciones a los cambios en la Ley de Contratación del Trabajo, pero rechazan la merma impositiva por el impacto negativo en sus arcas.
En diálogo con Radio Rivadavia, el ministro Caputo analizó el estado de la negociación: “Creo que terminará pasando, pero está un poco trabada, porque los gobernadores no quieren ceder en la baja de Ganancias, que es a partir del ejercicio 2026. O sea, que empezaría a impactar en 2027. Ellos dicen que eso les va a costar unos $3 billones, en realidad cuesta la mitad”.
Desde el Ejecutivo se argumenta que el futuro crecimiento de la economía nacional compensará la falta de fondos, aunque varios mandatarios mantienen su desconfianza sobre dichas proyecciones para el año próximo.
El debate interno y la presión gremial
“Están en contra de la reducción de impuestos. Para mi no hay que dar lugar”, sentenció el ministro “Toto” Caputo en sus intervenciones radiales, comparando el sistema actual con lo que denomina “el modelo viejo”.
Esta inflexibilidad de un sector del gabinete contrasta con la labor de los funcionarios encargados de recolectar los votos necesarios, entre los que se encuentran el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli. En el ámbito legislativo, la tarea recae sobre la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

El descontento no se limita a los gobernadores peronistas del norte del país. Por su parte, la Confederación General del Trabajo (CGT) iniciará un recorrido nacional, comenzando con una reunión en Córdoba junto al gobernador Martín Llaryora, mientras ya se planifican jornadas de protesta para la semana entrante.
Con información de Radio Rivadavia.

