
Javier Lanari les pidió a los periodistas que presenten en la Justicia un amparo para dar vuelta la orden del gobierno que les impide entrar a Casa Rosada. El secretario de Comunicación está desesperado por terminar con el escándalo internacional que los emparenta con regímenes autoritarios y busca despegar a su jefe Adorni de la medida impulsada por Milei.
El gobierno prohibió a los periodistas acreditados ingresar a Casa Rosada, una medida que no tiene antecedentes ni siquiera durante la Dictadura. La decisión tensó aún más la relación que venía áspera por los constantes ataques del Presidente a la prensa, a los que Adorni se subió con entusiasmo en los dos primeros años de poder libertario, hasta que la sucesión de escándalos de corrupción y gastos injustificados lo hundió en el descrédito.
Descrédito que lo tiene al borde de la renuncia y está lastrando la imagen del gobierno y del propio Milei, para deleite de la oposición que reza para que continúe en el cargo, como se analizó en el Podcast de LPO.
En un intento por aliviar un poco su situación, Adorni inició una serie de charlas en off the record, con periodistas que fueron sometidos a una experiencia delirante. “Cometí errores, pero ya pasó, voy a seguir como jefe de Gabinete”, afirma sin ponerse colorado.
No queda claro si el error fue adquisición de un amplio departamento en la zona más exclusiva de Caballito, una casa en un country y los viajes a todo trapo al Caribe, Punta del Este y Llao-Llao con un sueldo de 3 millones de pesos y sin otros ingresos conocidos o si el error fue no haberlos declarado.
“Se le vino todo junto”, intentó explicar su escribana, a la que el ex vocero arrastró a sus problemas judiciales.
Para la dura tarea de ablandar a los mismos colegas a los que se pasó dos años ninguneando (“sos apenas un periodista”), Adorni sumó a Ariel Ferrentino, ex vocero de Carolina Píparo que ahora trabaja con Sebastián Pareja en la flamante sede de La Libertad Avanza de la Avenida de Mayo, ahí nomás de la Casa Rosada.
Pero el jefe de Gabinete está transitando una delgada línea roja. El aliento bajo cuerda a los acreditados para que presenten un amparo judicial contra una decisión directa de Milei se combina con un intento solapado por congraciarse, en largas charlas en off, con los mismos profesionales a los que el Presidente insulta.
Como muestra de ese delicado andarivel que transitan, Lanari publicó un tuit intentando bajarle el tono a la medida de prohibir a los periodistas su ingreso a la Casa Rosada, aduciendo problemas de “Seguridad Nacional”, en una mala copia del remanido argumento de los thriller políticos norteamericanos.
En un movimiento espejo perfectamente previsible, quien está aprovechando esta escalada del Presidente contra el periodismo es Santiago Caputo.
“Santiago está en modo Milei acusando periodistas para caerle bien a Milei y Milei está haciendo el doble de quilombo para cambiar la agenda de los escándalos de Adorni y los problemas de la economía”, explicó a LPO un libertario de la primera hora, que conoce a todos los protagonistas de este enredo bizarro.
En efecto, el asesor se anotó como un triunfo la denuncia de un supuesto complot ruso para desestabilizar a Milei, que el Presidente siempre dispuesto para la grandiosidad se tomó al pie de la letra.
Y con el mismo entusiasmo se avanzó con la idea de prohibir el ingreso de todos los periodistas a la Casa Rosada, luego de que un equipo de TN filmara algunos pasillos de la Casa de Gobierno sin autorización, con unos lentes con cámara Ray-ban, muy similares a los que exhibe Patricia Bullrich en el Senado.
Como parte de esta escalada, que en el núcleo libertario les parece genial, la Casa Rosada denunció penalmente a los periodistas Ignacio Salerno y Luciana Geuna, a quienes Milei llamó “basuras repugnantes”. Este viernes Milei retuiteó una imagen de Geuna esposada y vestida con un mameluco naranja, que se utiliza en las cárceles de Estados Unidos, país que cuenta con recursos como para comprar ropa a sus presos.
Aclaración. La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional…— Javier Lanari (@javierlanari) April 23, 2026

