
Javier Milei decidió modificar por decreto la Ley de Personal Militar para que el ministro de Defensa, Carlos Presti, puede ejercer funcionar sin pasar a disponibilidad. La medida se produce luego de que el funcionario se negara a dejar los rangos castrenses para ocupar un lugar en el Gabinete, como establecía la ley hasta el dictado de este DNU.
La legislación planteaba que el personal militar superior designado por el Poder Ejecutivo para desempeñar funciones o cargos en el ámbito del Ministerio de Defensa no vinculados a las necesidades de las Fuerzas Armadas queda encuadrado “en las situaciones de disponibilidad y pasiva”.
Entre los oficiales superiores del Ejército que se encuentran alcanzados por el decreto se encuentra el general de división Jorge Alberto Puebla, quien acompañará a Presti como viceministro, al ocupar el cargo de secretario de Estrategias y Asuntos Militares.
La decisión, además de favorecer a Presti, abre el juego para que otros militares ocupen cargos en el gabinete sin necesidad de retirarse de la actividad castrense.
Presti no quiere dejar el cargo militar y genera tensión en las Fuerzas Armadas
Esta decisión no cayó bien en un sector de las Fuerzas Armadas, donde la calificaron de “contra natura” porque “con esta nueva reforma un contraalmirante podría ser designado secretario de Estado hoy y en dos años volver a su puesto anterior, quedando expuesto a que todos sus nuevamente superiores le facturen cualquier decisión que hubiera tomado en su cargo político”.
“Es contra natura en el mundo militar. El camino del militar es solo de ida, vas ascendiendo más o menos rápidamente pero siempre para arriba, no hay regreso al escalón anterior. O ascendés o te vas a casa”, afirma un militar en actividad.
“Modificar una ley a medida de un tipo es algo realmente grave, abrís la puerta a un montón de cosas inmanejables luego. ¿Qué hacemos con el jefe del Servicio de Hidrografía Naval que depende de Defensa y que está en manos de un almirante en actividad? ¿Le van a pagar más?”, agrega.
Otro importante jefe militar afirmó ante la consulta de LPO que “es totalmente innecesario. Lo único que logró el gobierno es solucionarle la situación salarial al ministro, que además del sueldo de Teniente General cobrará un plus adicional”.
“Ojalá se preocuparan de la misma forma por los salarios del resto del personal de las FFAA. Una vergüenza desde el punto de vista del ejemplo en el ejercicio del mando. La caridad bien entendida empieza por casa para Presti. Es mentira que no podía armar su Gabinete. De hecho, ya tenía designados a varios funcionarios militares”, añadió.
LPO adelantó en noviembre que, con la excepción del Ejército que lo consideraba una ventaja, el resto de las fuerzas estaban en contra de esta decisión porque a partir de ahora, todo decreto que firme Presti terminara politizando a las Fuerzas Armadas y Presti podría convertirse en “un nuevo Balza”.
Entre los que consideran que esta modificación permite profesionalizar las áreas de Defensa que los civiles no conocen en su totalidad. Un militar en actividad consultado por LPO asegura que “es una forma de aprovechar los cuadros que tenemos en la estructura del Ejército”.
Además, aclaran, que el decreto “no obliga a nadie a hacer nada, es permisivo, no alcanza a la cúpula sino que busca no cortarle la carrera militar a los rangos que pueden hacerlo”.
“Es hora de terminar con el sesgo contra los militares. Nadie pone en debate que haya médicos en Salud o abogados en Justicia. Esta es una manera de unir a los civiles con los militares en defensa de los intereses nacionales”, concluye.

