
Una encuesta de Hugo Haime reveló que el tucumano Osvaldo Jaldo mide 50 puntos y le saca 20 a su competidor libertario, Lisandro Catalán, pero la duda en Tucumán es cómo afectaría a ese escenario una candidatura de Juan Manzur.
El sondeo no tiene medida la intención de voto de Manzur, que aparece sí con una imagen positiva de 36 puntos y una negativa de 62 puntos, el principal inconveniente para pelear la provincia otra vez.
Pero la salvedad es que Manzur se sacó una foto la semana pasada con Cristina Kirchner, que mide más de 40 puntos en Tucumán.
En el peronismo tucumano es una incógnita cuál puede ser el impacto real en la elección un apoyo explícito de la ex presidenta a un potencial rival del gobernador. Lo mismo sucede en otras provincias del norte como Catamarca, en donde Cristina roza los 50 puntos y prefiere a Gustavo Saadi antes que al gobernador Raúl Jalil, aliado del gobierno de Javier Milei como lo es Jaldo.
Jaldo acusó recibo de esa foto en San José 1111 y trató de “pollerudo” a Manzur en una conferencia de prensa. La respuesta a ese ataque anacrónico apareció en pintadas en San Miguel: “Siempre pollera, nunca peluca”, decían los graffitis, en una chicana al gobernador por su cercanía a la Rosada.
El temor del gobernador es que Manzur capte buena parte de ese voto cristinista y le divida la base electoral para beneficiar a Catalán. Los detractores de Manzur aseguran que el ex ministro de Salud mide 6 puntos y que sin el aparato del Estado no podrá ser competitivo contra el gobernador por la compleja ley de acoples que siempre beneficia al oficialismo.

