
Los legisladores del PRO empiezan a manifestar su incomodidad por la dilación del gobierno en la concreción de un acuerdo para el 2027, pese a que Cristian Ritondo y Fernando De Andreis se reúnen cada 15 días con Diego Santilli y Lule y Martín Menem, representantes de Karina Milei en esa mesa.
El último encuentro fue el jueves pasado y terminó mal. En el bloque macrista se quejaron porque el gobierno los aprovecha para hacerles pedidos de apoyo en el Congreso, pero no avanza en el acuerdo político para las elecciones. “Cada vez que vamos a una reunión nos piden leyes”, dijo un diputado de la bancada de Ritondo.
En efecto, la Casa Rosada supedita el acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza al respaldo del partido de Mauricio Macri para la eliminación de las PASO, algo que está trabado en el Senado.
Mientras hablan de un acuerdo, Karina juntó a los legisladores porteños para criticar a Jorge Macri
El senador misionero Martín Göerling, sucesor de Humberto Schiavoni, ya expresó públicamente en incontables ocasiones que su espacio no votará la supresión de las primarias. Por eso, Patricia Bullrich comunicó en la mesa política de la Casa Rosada que no tiene los votos para esa iniciativa, dato que contradice Diego Santilli.
Pero la bronca de la tropa parlamentaria de Ritondo no se detiene en el intercambio legislativo para arribar a un pacto electoral. “Pilar Ramírez se sacó la otra semana una foto en Villa Lugano, al lado de un montón de basura, y se la sacó justo antes que pase el camión de la basura para decir que el sur de la Ciudad está sucio y abandonado”, plantó un diputado enfurecido, y agregó: “entonces yo podría ir a 20 kilómetros de la Ciudad y sacarme una foto para decir que Javier Milei rompe todas las rutas, porque no hay obra pública”.
La legisladora porteña Pilar Ramírez es la mano derecha de Karina Milei en la Ciudad y fes la que lleva el día a día de la relación de los libertarios con Jorge Macri. Su posteo con el jefe de Gobierno en medio de las negociaciones fue una bomba que tensionó al máximo los encuentros en la Casa Rosada.
También cayó como una bomba que el Presidente fuera a una actividad al distrito bonaerense de Bahía Blanca y que los libertarios excluyeran deliberadamente a la presidenta del Consejo Deliberante, Gisela Caputo. La concejala tiene mandato hasta 2029, es una dirigente pura de Cristian Ritondo y mide lo suficiente como para disputar el municipio.
De hecho, el propio Ritondo se despachó con un tuit de respaldo a Caputo después del desaire de LLA en Bahía Blanca. “Gisela Caputo representa el cambio en Bahía Blanca. Tiene experiencia, convicción y el respaldo de un espacio político que confía en su liderazgo para lo que viene”, posteó enojado, el presidente del bloque PRO.
Esas desinteligencias de los Menem, supervisados por Karina, y la falta de cintura de Sebastián Pareja en el territorio bonaerense alimenta la decepción de los macristas que buscan un entendimiento con los libertarios. “Hasta ahora no hay hasta ahora un acuerdo electoral serio y garantizado”, se quejó uno de los negociadores.
El gobierno, por otra parte, no se cuida de ahorrale humillaciones a los macristas. Es lo que sucedió con el nombramiento del sucesor de Alejandro Vilches, el interventor de la ANDIS al que le pidieron la renuncia después de la auditoría que arrojó como resultado un informe en que se afirma que el gobierno habría desviado 150 mil millones de pesos.
Como relevo asumió Pablo Di Liscia, un ex macrista. “Nos tocan el culo: lo vendieron como un tipo del PRO y es uno que nosotros echamos tanto de la gestión de María Eugenia Vidal y como la de Horacio (Rodríguez Larreta) por chorro”, dijo a LPO un diputado del PRO.
Di Liscia estuvo al frente del IOMA durante el mandato bonaerense de Vidal y también ocupó cargos durante los mandatos de Macri y Rodríguez Larreta en la Ciudad.
En medio del desasosiego, un diputado macrista fue categórico en su conclusión: “estamos decididos a apoyar la reelección de Milei, pero hasta ahora es un amor no correspondido”.

