
La oposición de Santa Cruz tiene en el ojo a la empresa de medicina Vitalmed, propiedad del ex ministro de Salud de Claudio Vidal, que pese a ese vínculo lo hizo partícipe de jugosas contrataciones con el Estado provincial.
El gobernador ya se vio obligado a anular una polémica licitación multimillonaria destinada a la instalación de tótems de telemedicina que fue adjudicada a la compañía de Ariel Varela, ex titular del área de Salud.
El escándalo estalló al revelarse que la adjudicación beneficiaba de forma directa a una Unión Transitoria de Empresas (UTE) de la cual forma parte Vitalmed, la firma de Varela.
La licitación tenía además un costo estratosférico. “Habilitar un consultorio con cámara e internet más los especialistas remoto no vale $6500 millones, son unos sinvergüenzas”, dijo a LPO una alta fuente del sistema de salud santacruceño.
Los legisladores que responden a Alicia Kirchner denunciaron el direccionamiento de la licitación y Vidal se vio obligado a anularla.
Pero la trama detrás de Vitalmed expuso una red de influencias y llamativos movimientos dentro del gabinete provincial. Al iniciar su mandato, Vidal designó a Varela al frente de la cartera sanitaria. Tiempo después, lo rebajó al cargo de secretario para nombrar como ministra a Analía Constantini, quien curiosamente también se desempeñaba como pediatra dentro de la misma empresa Vitalmed.
Aunque ambos exfuncionarios terminaron renunciando a sus cargos públicos en junio de 2025, la salida formal del gobierno no impidió que los negocios privados de Varela con el Estado santacruceño se expandieran, incluso bajo la actual gestión de la ministra Lorena Ross.
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Pocas semanas después de dejar el gabinete, Varela consiguió que su empresa se quedara con el servicio médico del glaciar Perito Moreno. En la provincia aseguran que el servicio, que tuvo hasta el mes pasado, era catastrófico. “Mandaba una ambulancia pelada sin equipar y una enfermera que tenía en negro”, dijeron fuentes de Salud. La enfermera se quejaba que no le daban ni jeringas.
Ahora, aseguran las fuentes, nadie cubre el glaciar y las emergencias médicas las resuelven los brigadistas. La administración de Parques Nacionales tercerizó el cobro de las entradas del glaciar a Santa Cruz Puede, la empresa estatal creada por Vidal quien tiene a cargo el servicio sanitario. “El gobernador no manda ni un médico recién recibido”, protestan los médicos santacruceños.

