

El gobierno libertario trabaja para conseguir los votos que le permitan eliminar las PASO en el Congreso. Sin vueltas el jueves designaron a Daniel Alfaro, un joven de 24 años, al frente de una unidad de gestión del PAMI en Tucumán. El nuevo funcionario es hijo de la senadora por Tucumán, Beatriz Ávila, y del ex intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro.
Según detalla la resolución, el alta laboral de Alfaro quedará efectiva una vez que el designado cumpla con los requisitos administrativos habituales para el ingreso al organismo, entre ellos la presentación de antecedentes, certificaciones y evaluaciones médicas y psicotécnicas.
Ávila y Alfaro son muy cercanos a Patricia Bullrich. Por caso, en Tucumán afirman que cada vez que la ex ministra de Seguridad visita esa provincia del norte se hospeda en una casa ubicada en Tafí del Valle y perteneciente a un allegado del matrimonio.
Lule Menem apuró a la libertaria Orozco porque le complica la relación con el salteño Saenz
Alfaro es un actor de peso en la política de Tucumán. El ex intendente de la capital se consolidó en los últimos años como aliado del gobernador Osvaldo Jaldo, con quien mantiene una relación de cooperación política. En tanto, Beatriz Ávila, integró el bloque Independencia en el Senado y responde de manera directa a Jaldo en un contexto de negociaciones frecuentes entre el gobierno provincial y la Casa Rosada.
El gobierno trabaja para conseguir los votos que le permitan aprobar en el Congreso el fin de las PASO. LPO contó que esta semana Lule Menem fue al choque con la senadora salteña Emilia Orozco (LLA) porque su críticas irritan al gobierno de Gustavo Sáenz, un aliado que debe aporta votos clave para aprobar la reforma electoral.
Los roces se dieron durante una exposición económica sobre Keynes que Javier Milei brindó en el Palacio Libertad. Allí, Menem se acercó a Orozco para increparla. Discutieron durante algunos minutos y el funcionario de Karina le dejó en claro que sus críticas a Sáenz complican los intereses del gobierno.
Orozco quedó envalentonada tras ganar la elección en octubre del año pasado. La senadora libertaria se impuso incluso frente a Flavia Royón, la candidata de Sáenz. Desde entonces no cede en sus críticas y complica el gobierno en las alianzas con los gobernadores del norte.
Al punto que días atrás, Royón mostró reticencia a aprobar el fin de las PASO tal como llegó al Congreso. “Está dispuesta a discutir modificaciones sobre las primarias pero no sacarlas. Se puede discutir la obligatoriedad o el financiamiento”, dijeron desde su entorno.

