
Las versiones de que Gustavo Paz sería designado como ministro de Economía fueron desmentidas por el propio Paz, aunque aseguró a Crónica “que iría con ganas” si el gobernador Ignacio Torres y el intendente Gerardo Merino así lo quieren. “Yo estoy a disposición” sostuvo el secretario de Hacienda de la Municipalidad de Trelew.
En diálogo exclusivo con Crónica, el secretario de Hacienda de Trelew, Gustavo Paz, se refirió a las versiones que circularon en las últimas horas sobre su posible designación como titular del Ministerio de Economía de la provincia.
El funcionario desmintió haber recibido un ofrecimiento formal hasta el momento, aunque manifestó su voluntad de asumir el desafío si fuera requerido por las máximas autoridades.
“No hay nada. Me han preguntado, iría con ganas, pero no hay nada”, expresó Paz al ser consultado sobre los trascendidos que surgieron tras una reunión reciente. El funcionario atribuyó las versiones a comentarios informales de terceros y aclaró que, actualmente, continúa abocado exclusivamente a sus funciones en el gabinete municipal de Trelew. No obstante, subrayó: “Si el gobernador lo cree conveniente, y el intendente también porque soy parte de su equipo, voy a estar a disposición siempre”.
“Si el privado no funciona, la recaudación se estanca”
Respecto a su labor en la Secretaría de Hacienda, Paz detalló que el foco de la gestión está puesto en un esquema de beneficios para el sector comercial local. El programa contempla descuentos en las declaraciones juradas para aquellos contribuyentes que mantengan sus obligaciones al día, con una segmentación por escala: 25% de descuento para microcomercios, 20% para pequeños, 15% para medianos y 10% para grandes establecimientos.
Sobre la situación económica, el secretario reconoció que la recaudación se encuentra limitada por el contexto recesivo nacional. “Trelew no escapa de la realidad económica del país. Hay una recesión muy grande y es una situación difícil de rebatir desde un gobierno municipal”, explicó.
Finalmente, Paz hizo hincapié en la necesidad de mantener un equilibrio riguroso entre los ingresos y el gasto público para evitar desfasajes financieros. “Controlamos el gasto porque la recaudación municipal está atada a la facturación de los privados. Si el privado no funciona, la recaudación se estanca o se reduce”, concluyó el funcionario, remarcando que se prioriza el flujo de fondos para la continuidad de las obras en curso.

