
Tras la escalada de conflicto abierta por los dichos del presidente Javier Milei contra la comunidad LGBT en el Foro de Davos, y su posterior respuesta del sector, en Casa Rosada calificaron de “política” a la autodenominada Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista, y aseguraron que no afectará a la imagen del mandatario.
Lejos de ser una caracterización más, entre las filas libertarias buscan empalmar la convocatoria a sectores de lo que denominan como “la vieja política” para desestimar los reclamos que encarna el sector en rechazo a la polémica comparativa del mandatario al tratar a los homosexuales de “pedófilos”.
“No hay ninguna preocupación. Todo saldrá bien para el Gobierno porque estará toda la política”, sostuvo una fuente que asesora al mandatario en la materia a la agencia Noticias Argentinas, y agregó: “Será una clara muestra de cómo la política creó una ficción sólo para estar en la calle en el año electoral”.
En la misma línea, cuestionó a funcionarios de la administración de Unión por la Patria, como la exvice Cristina Kirchner, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, que adhirieron al llamado.
“Miralo Kicillof ayer hablando en defensa de las mujeres y salió a defender a Espinoza. Y ni hablar del silencio con lo de Alberto. Ah, pero ahora habla de violencia contra las mujeres. Lo mismo los gremialistas… nos van a dar la razón”, sentenció.
Lo cierto es que la adhesión de las dos CTA, algunos sectores de la CGT, y de varios de los dirigentes de partidos tradicionales como la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica, y Unión por la Patria cayó bien en el Poder Ejecutivo que reeditará su discurso sobre el “tren fantasma”, para hacer alusión a determinados políticos que -según expresan- hacen uso de la movilización a la que ya califican de defender intereses genuinos.
“¿Quiénes salen a movilizar? ¿Los mismos que no marcharon en rechazo a Alperovich, Alberto Fernández y Espinoza?”, ironizó otro alto funcionario al respecto de la convocatoria.
La protesta contará además con la presencia del Nuevo MAS, el Frente de Izquierda, el Partido Comunista, Patria Grande, y varios movimientos sociales. También colectivos autónomos de la comunidad, por lo que se espera que un gran volumen de asistentes que movilizarán este sábado desde Congreso a Plaza de Mayo.
Más allá de los pronósticos libertarios, el propio jefe de Estado buscó aclarar sus propios dichos a través de una serie de publicaciones en redes sociales, incluso acusó a sus principales detractores de “tergiversarlo”.

